1 de Octubre de 2007 - 12:25h

Al final no hubo muchos detalles más que dar. Simplemente me fui a patrullar con un guardia voluntario de aquí, a recorrer la playa en busca de tortugas poniendo o gente robando huevos.
He llegado justo en medio. Ya no quedan tortugas por poner los huevos, y las crías aún no salen, así no tuvimos que hacer nada y acabamos pronto, a las 12:30h. Mañana voy a ir a dar una vuelta por los canales y a pescar, pero hoy no tengo nada que hacer, y matar el tiempo se vuelve complicado.
La casa en la que estoy, de una mujer llamada Etelgive y su familia es más que sencilla, como todo el pueblo, y aunque nadie me ha dado el más mínimo motivo para estar intranquilo, el hecho de ser el único turista, viajar solo y estar en un lugar tan sencillo (por no decir pobre), tengo que reconocer que me hace sentir un poco incómodo. Cuando acabe aquí tengo pensado ir a Cahuita, a ver que tal el cambio.